Corazón Roto

MUJER INQUEBRANTABLE

Todos en algún momento de nuestra vida hemos pasado por el difícil momento de tener nuestro corazón roto.

Pero no hablo solamente por un corazón roto a raíz de una ruptura sentimental (por matrimonio, noviazgo o amor imposible), sino que les hablo de un corazón roto por todas heridas que desde niños hemos cargado, por ejemplo (padres inexistentes, desamor familiar, agresiones, abuso, muerte de un familiar, promesas sin cumplir, amigos que nos dañaron,  los sueños que nunca se cumplieron, inclusive corazones rotos por errores propios que nos llevaron a situaciones difíciles en la vida, en consecuencia de  malas  decisiones)  por nombrar algunas.

Curar un corazón roto es un proceso que no se aprende de la noche a la mañana; es un proceso que involucra disciplina, decisión y buena actitud por parte nuestra, es un proceso que nos confronta a dejar el pasado de lado para disponernos a una nueva vida, un proceso que puede ser doloroso pero necesario para ayudar a nuestra vida alcanzar la libertad y la sanidad de nuestros corazones. Es un proceso que en definitiva no podemos hacer solas(os), necesitamos del apoyo de los otros, pero principalmente de la ayuda de DIOS.

Cuando alguien te rompe el corazón, también rompe dentro de ti. ¡La confianza! Por eso Volver a recuperar esa confianza es un proceso muy difícil, porque puede que a raíz de esa herida cerremos nuestro corazón a nuevas oportunidades que quizás pueden ser buenas para nosotros, por el simple hecho de pensar que todo aquel que esta de nuestro lado nos quiere dañar.

Todos como humanos imperfectos hemos errado o hemos provocado el rompimiento del corazón de alguien más, juzgar a todos por una persona que nos dañó no es sano. Por eso es importante trabajar en la sanidad personal la cual nos ayuda a madurar y volver a confiar; además de volver a creer que no todo el que se nos acerque a nuestra vida tendrá intenciones de hacernos daño, sino que el por el contrario puede que cerremos puertas a personas o oportunidades que nos quieran con amor de verdad o que nos quieran hacer triunfar de verdad.

Tener el corazón roto puede ser muy doloroso, pero es más doloroso tener un corazón lleno de dolor y resentimientos por quienes nos han hecho daño. Por eso el perdón, la oración y la confianza en Dios restaura todo lo que hay en nuestro interior y nos ayuda a vivir siendo más felices y libres.

Dejar ir el pasado es liberador por eso perdona y confía. Que Dios siempre está de nuestro lado dispuesto a restaurarnos en su amor.