Mujer Inquebrantable

Mujer amarnos es complicado; cuando un mundo nos empuja a vivir pensado que lo más importante es cómo nos vemos en el exterior y no en cómo somos en nuestro interior.

Pero amarnos obedece a una palabra, LIBERTAD. Antes de pensar en agradar a otros; debemos primero estudiarnos, conocernos, enfocarnos, agradarnos y por sobre todo amarnos a nosotras mismas.

¡Pero qué difícil puede ser!  cuando el mundo nos bombardea de mentiras y perfección. Qué difícil es cuando luchamos todos los días por vernos bien, comer sano, hacer ejercicio, hacer nuestro trabajo, atender a nuestras parejas, hijos, familiares, cuidar de nuestras casas, educarnos, profesionalizarnos, salir con nuestras amigas y cumplir con todo aquello que nos empuja el mundo.

¡Y llamamos libertad, lo que en realidad es esclavitud! Una esclavitud sumida en la vanidad, empujando y estereotipando la belleza real de la mujer.

Nuestra verdadera belleza está en nuestro corazón, en nuestro amor propio, en el cómo nos sentimos siendo nosotras mismas, la belleza la trazamos con nuestra automotivación, con la capacidad que tenemos de transformar las tristezas en alegrías, con la libertad de poder llorar, reír, amar libremente sin pensar en el que otros dirán.

No son las medidas 90,60, 90 de nuestro cuerpo las que nos definen como mujeres hermosas, tampoco la belleza de un rostro maquillado para tapar las manchas del tiempo, las arrugas del dolor o las ojeras de noches en vela. Es nuestra capacidad de sentirnos siempre hermosas a pesar de los golpes, las luchas, tormentas y circunstancias difíciles que enfrentamos en la vida.

Cuando entendemos el amor propio y la auténtica libertad, es ahí cuando desarrollamos actividades que nos ayudan a la motivación. El ejercicio, comer sano, cuidar nuestra salud, atender a los que amamos y todo lo demás debe ser el resultado de una mujer capaz de amar sin apegos y de reconocer que es hermosa por el simple hecho de ser mujer.

No permitamos que el mundo nos dé un concepto erróneo de Belleza, seamos mujeres libres y, por ende, Mujeres INQUEBRANTABLES.