Deja huellas positivas,

Deja Huellas positivas,

 Hoy les quiero contar una parte de mi historia en medio del COVID:

En diciembre renuncié a mi trabajo sin tener otro trabajo, renuncié a una estabilidad económica por estar bien conmigo misma (Otro día les cuento la historia). Luego del último día de trabajo, pasaron tres semanas y me contrataron de otra empresa el mismo día que hice la entrevista… Yo había pensado darme unos meses sabáticos para mejorar, pero Dios tenía planes diferentes para mí. 

Luego de 3 meses de trabajar ahí, se vino el COVID-19, la empresa se vio en la necesidad de prescindir de empleados, ¡entre esos yo! Decidí luego que me despidieron, quedarme una semana más para hacer el traslape de la información y asegurarme que todo había quedado bien. Sabía que el hecho que me habían despedido no era por que fuera mala haciendo mi trabajo, sino más bien un tema circunstancial de supervivencia de la empresa. 

Algunos me dijeron que estaba loca, yo la verdad pensé… La empresa como muchas otras está viviendo un momento difícil, ha sido puntual con los pagos, me ha acogido durante estos meses, y me ha dado la oportunidad de trabajar en lo que me apasiona,  así que dejar las cosas botadas es como ser mal agradecida con esta empresa.

Luego de esto entonces pensé, ¡bueno ahora si me voy a dar un tiempo para mí!… Empecé a trabajar en un proyecto personal, un negocio de consultoría propio y muchas cosas más. Al cabo de tres semanas, no había recibido ni una sola llamaban de otras empresas, el COVID ha venido a dejar desempleados a muchas personas, y pues las oportunidades están escazas en este momento. 

El día que me despidieron Dios me dio esta palabra: 1 Samuel 2:7El señor nos hace pobres o ricos, nos hace caer y nos levanta” . Entonces pensé ese día, no me preocuparé porque Dios tiene el control de todo.

Así que me dije a mi misma: ¡Mi misma! Esta es tu oportunidad para respirar y ver que deseas para tu vida…Y en ese proceso, me enfoqué en mi, leí, me di tiempo para mi, vi muchas series de Netflix, trabajé en mi relación con DIOS, he hice muchas otras cosas. 

 Al cabo de tres semanas de estar desempleada, recibí una llamada de mi exjefe, diciéndome, ´´Te llamo para ver si quieres volver a ser parte del equipo, una persona del equipo renunció y estaría más que feliz si volvieras´´… ¡Obviamente dije que sí y al mismo tiempo pensé, sino hubiera actuado con respeto e integridad para con la empresa, quizás esa llamada nunca la hubieran hecho!… Gracias a Dios esta semana cumplo un mes de haber vuelto…

Porque les cuento esto: Hoy vemos como muchas personas están sufriendo las consecuencias del COVID, quedándose desempleadas, sin tener ese sustento que les permitía, aunque fuera obtener lo básico. Pero también veo a muchas otras personas, que, teniendo trabajo, se quejan de sus jefes, de sus labores, o de lo que hacen, se toman personal lo que les dicen, sienten que no están siendo valorados y muchas cosas más. 

Mi mensaje de hoy es para todos aquellos que solo ven el punto negro en la sabana blanca… Si aún tienes trabajo, NO TE QUEJES y agradece a Dios que aún mantienes tu trabajo. Hay quienes desearían todavía tener el suyo. Sean agradecidos y leales a las empresas que les dan de comer, que a través de ellas puedes pagar la comida de tú familia, las deudas y los caprichos. Dejen huellas positivas y enfóquense en la solución no tanto en el problema. Si salen de las empresas, dejen siempre la mejor impresión de sus trabajos, dejen puertas abiertas… eso siempre les ayudará cuando estén en la prueba… ¡Y por lo que más quieran, dejen de culpar a Dios por todo! , porque a veces, muchas de nuestras desgracias son el resultado de nuestras incoherentes, tontas, banales y mal pensadas decisiones. 

Ahora bien, si por el contrario son de las personas que se encuentran desempleadas o están pasando por momentos difíciles, Oren mucho, no dejen de buscar y caminar, manténgase fuertes, innoven de ser necesario, mantengan su FE en DIOS y en ustedes mismos, no se desanimen, administren bien su dinero, no mal gasten en cosas innecesarias, trabajen en fortalecer sus debilidades, estén preparados, que el éxito no se trata de las veces que haz ganado, sino de las veces que te has levantado luego de cada caída,  y por ultimo confía que eso que tanto anhelas pronto llegará.

Bendiciones,

Hannia Castro 

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